OZONO EN CÁMARAS DE FRÍO

La Conservación de los alimentos, ya sea a nivel industrial, comercial o doméstico

obliga a prestar atención a los efectos de los patógenos que están presentes en los mismos.

Analizamos la realidad y mostramos una solución efectiva.

La Seguridad Alimentaria y la Salud de todos están en juego.



El frío por si solo no resuelve el problema de la conservación

Sólo inmoviliza los gérmenes de putrefacción que llegan a ser auto resistentes

Recobran todo su vigor en cuanto encuentran un clima favorable

Atenúa el desprendimiento de olores pero no los elimina


Métodos.


En un principio, las cámaras, en las que se almacenan mercancías que desprenden olores fuertes o éteres, se desodorizaban o desinfectaban por medio de productos químicos, entre los que se utilizaban con mayor frecuencia el trioximetileno y el azufre, que daban resultados tangibles, pero difícilmente controlables.


La operación de desodorización y purificación no era posible más que después de desalojar las mercancías almacenadas.


AZUFRE.


En efecto, el modo de aplicación consistía en hacer quemar azufre, por pastillas de trioximetileno en la cámara a desinfectar, pero debido a lo altamente tóxico de los gases desprendidos, era necesario tomar precauciones especiales, y el local quedaba herméticamente cerrado durante 48 horas por lo menos, a fin de que el gas producido tuviera el tiempo necesario para actuar eficazmente.

A continuación de esta operación, era indispensable una aireación activa de la cámara para eliminar los gases    de combustión, lo que prolongaba aún más el tiempo de inmovilización del local.


FORMOL.


Otros procedimientos consisten en la vaporización, que representa una mejora sobre el procedimiento anterior. Este sistema de vaporización consiste en reemplazar la combustión por la vaporización de productos generalmente químicos, especialmente los a base de formol, no tienen efecto total y exige igualmente que la operación se efectúe en una cámara sin mercancía alguna, teniendo en cuenta que la mayoría de las sustancias empleadas, por no decir la totalidad, son a base de productos tóxicos, que no pueden estar en contacto con los productos alimenticios.


RAYOS UVA.


Un sistema más moderno y avanzado nos lo ofrece la utilización de los rayos ultravioletas, de la región del espectro comprendida entre 2.800 y 2.00 A., radiaciones que tienen la particularidad de destruir rápidamente los microbios, virus y mohos.

Un científico de renombre mundial, Luis Pasteur, refutó la teoría de la generación espontánea de los microbios, demostrando que la existencia de las bacterias en los artículos alimenticios es debida a microorganismos transportados por el aire.

Las sustancias alimenticias constituyen un excelente medio de cultivo para las colonias microbianas, que se desarollan rápidamente, especialmente con la humedad que generalmente está presente en la conservación de alimentos.

La acción de los rayos ultravioletas es rápida, impidiendo el desarrollo de los gérmenes y mohos de vida relativamente corta y gran poder de multiplicación, hecho que viene demostrado por la circunstancia de que, al interrumpirse la emanación de rayos rápidamente la población microbiana recobra su vigor.

En cambio, este sistema de rayos presenta grandes inconvenientes. El primero estriba en la poca duración de las lámparas que los producen, además de que, aún los cátodos más depurados por la técnica (Lámpara de cátodo frío), no pueden funcionar a bajas temperaturas (entre – 35 y –45 º C), limitándose por ello su utilización a locales donde reina una temperatura que varía de + 5 a – 10 º C.

Otro grave inconveniente lo presenta lo nocividad de los rayos ultravioletas para el organismo humano, sobre el que ocasiona lesiones en los ojos y en la piel.


OZONO


En la actualidad se ha comprobado que el sistema más interesante es la utilización del OZONO, tanto por su reducido costo y fácil obtención, como por los increíblemente eficaces resultados que produce.

El OZONO en cámaras frigoríficas alcanza perfectamente los dos fines perseguidos: la desinfección y la desodorización del aire de local.

En cuanto al primer objetivo, el OZONO (Oxígeno activo) producido, asegura la destrucción de numerosos micro-organismos, que pululan en la superficie de los artículos alimenticios, antes de su introducción en la cámara.


Esta contaminación comienza inexorablemente desde que empiezan las manipulaciones y transportes, que por lo general se efectúan a temperatura ambiente.

La refrigeración o la congelación, en este momento no puede hace más que atenuar la proliferación bacteriana.


El otro objetivo que ha de perfeccionar aún más el equipo frigorífico consiste en la supresión total de olores, con el doble fin de evitar, por una parte, que los olores se transmitan a la cámara o sucesivamente sobre mercancías almacenadas simultáneamente; y por otra, las molestias tanto para el cliente, como para el personal de la instalación.

El OZONO presenta grandes ventajas y entre ellas las de destruir, de un modo eficaz, las emanaciones de amoníaco, que siempre son posibles en una cámara refrigerada por expansión directa; este es un punto primordial, porque el hecho se ha producido, y gracias al empleo de OZONO se ha operado, de un modo totalmente satisfactorio, una reacción inmediata y considerable de los gases amoniacales que se han extendido en la cámara, como consecuencia de un incidente técnico.


El procedimiento de saneamiento reproduce exactamente el de la naturaleza y está demostrada su utilidad desde hace varios decenios.


Estáticamente el OZONO actúa como catalizador, haciendo participar en su acción a todo el oxígeno del aire de la cámara. Así mismo, el oxígeno activado, no deja traza alguna después de su acción, y vuelve a ser oxígeno atmosférico.

Es fácil controlar la regulación (la apreciación del olfato es perfecta), ya que el OZONO se percibe en una diezmilésima parte.


La sensación de frescor de una atmósfera ligeramente ozonizada, la ausencia de todo olor, indica prácticamente que el objetivo ha sido alcanzado.


Mientras no se llegue a esta sensación, es que quedan aún sustancias en vías de destrucción (oxidación).

Después de numerosos ensayos se ha llegado a la conclusión de que el Generador de OZONO, a base de efluvios eléctricos en placas de armadura de acero inoxidable con dieléctrico de mica natural, es más eficaz, asegurando un poder oxidante óptimo para el oxígeno del aire, la supresión de residuos orgánicos (toxinas, fermentos, etc.), la desodorización del local y una elevada acción bactericida.

La producción de OZONO mgr/h está determinada por el volumen de aire de los locales, e influida por su estado de solución.

A la vista de los análisis, de apreciaciones autorizadas, de experiencias efectuadas por Profesores de Universidad, médicos, jefes del Servicio de Higiene, veterinarios y organismos médicos bien equipados, reproducimos a continuación los resultados de una experiencia efectuada con dos placas de Petri, sometidas a la acción del OZONO la primera (A) durante 3 segundos en una cámara de 64 m3, y la segunda (B) durante 15 minutos en la misma cámara, funcionando una bomba aspirante impelente durante un minuto para cada una de las aspiraciones. Las placas cerradas de nuevo se colocaron en una estufa a 37 º C.

  • Después de 24 horas, en la placa Petri (A) pueden apreciarse 121 colonias, entre las cuales la mayoría son “estafilococos blancos”. Después vienen los diplococos” (Gram +), algunos mohos y bacilos del tipo “mesentericus fuscus”.
  • Después de 24 horas, en la placa Petri (B) se aprecian 6 colonias, entre las cuales hay que destacar 4 aglomerados de “estafilococos blancos” y dos bacilos del tipo mesentericus fuscus”.

La resistencia de estos últimos podría explicarse por la posibilidad de formar esporas. En conclusión: bajo la acción del OZONO, el número e microbios presentes en 5 litros de aire, han disminuido de 120 a 6, o sea, una reducción del 95,5 %.

Como ya dijimos, los ozonizadores experimentados en túneles de congelación ultra-rápida con ventilación de aire, tienen la propiedad esencial de actuar catalíticamente (la ionización producida por un Generador de efluvio, asegura en todos los sentidos). La energía transmitida y renovada después de cada descomposición de O3 en O2 +O+ energía de formación, confiere a todo el oxígeno del aire, el mismo poder oxidante y saneador.

Esta difusión perfecta de la actividad permite por tanto teóricamente, colocar el aparato en el lugar más cómodo, pero sin embargo, es aconsejable elegir con preferencia posiciones centrales y tener en cuenta también la circulación de aire, cuando éste existe. Asimismo, es conveniente que los ozonizadores estén dotados de un sistema convector de aire para aquellos locales donde no existe ningún tipo de circulación.


El OZONO es totalmente eficaz en los túneles de congelación ultra-rápida con ventilación, y en cámaras, a muy bajas temperaturas, da resultados extremadamente interesantes.


En los almacenes frigoríficos para frutas y agrios, en los que se obtiene una excelente conservación, se suprime la transmisión de sabores y olores, lo que permite un almacenamiento simultáneo, en una misma cámara, de frutas de naturaleza diferente.


En la industria de la carne y el pescado, el OZONO encuentra especial aplicación, desde el matadero, salas de troceado y manipulación, cámaras frigoríficas, hasta los almacenes de venta al por menor.


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